Sobre nosotros

Una plaza, no una tienda

Plaza Zafiro es un tablón de anuncios colombiano. Quien tiene algo lo publica, quien lo quiere escribe, y el trato lo cierran las dos personas. Nosotros no vendemos, no compramos, no enviamos nada y no tocamos el dinero de nadie.

¿Por qué nació Plaza Zafiro?

El escritorio donde empezó Plaza Zafiro
Donde empezó todo: una libreta, un computador y una lista de cosas que ya no usaba.

La idea de Plaza Zafiro nació después del terremoto del 10 de agosto.

Como muchas personas, empecé a mirar de otra manera lo que tenía a mi alrededor: cosas que podía vender, objetos que ya no utilizaba y productos que quizá podían ser útiles para alguien más.

Entonces intenté publicarlos en diferentes plataformas.

Y apareció una realidad que probablemente muchos vendedores conocen: algunas cobran una parte importante de cada venta, otras exigen pagos o mensualidades para publicar, algunas tienen demasiada competencia y, en otras, publicar un producto no significa necesariamente que alguien vaya a verlo.

Pero esta experiencia también me llevó a pensar en algo más.

De esa necesidad nació primero Somurra.com, una plataforma enfocada en llevar a internet algo que muchas personas crean y que pocas veces tienen un lugar propio para ofrecer: libros, música y arte.

Con el tiempo, Somurra fue creciendo y encontrando su propio camino. Pero también quedó clara una parte que todavía faltaba.

Si Somurra podía ser un espacio para las obras que las personas crean, ¿por qué no podía existir otro espacio para las cosas que las personas tienen, buscan, venden o necesitan?

Así comenzó a tomar forma Plaza Zafiro, como una especie de hermano menor de Somurra, pero con una misión diferente y complementaria: abrir la plaza para todo aquello que no necesariamente es una obra cultural.

Un lugar más amplio para comprar, vender, buscar y ofrecer.

Pero había otro problema.

Muchas veces no es fácil saber qué se puede publicar, qué no y por qué. Una publicación puede ser rechazada, eliminada o una cuenta puede quedar limitada por reglas que no siempre resultan claras para quien está intentando vender. También existen categorías que tienen restricciones especiales o que simplemente no están disponibles para todos los vendedores.

Entonces surgió una pregunta:

¿Por qué no crear un lugar donde las reglas estén claras desde el principio?

Así nació Plaza Zafiro.

Un espacio colombiano para comprar, vender y ofrecer servicios, construido alrededor de una idea sencilla: que las personas puedan saber desde el principio qué pueden publicar, qué no y cuáles son las condiciones para hacerlo.

Y cuando una categoría requiere controles especiales —como productos para adultos, bebidas alcohólicas, vapeadores u otros productos regulados— la solución no tiene por qué ser simplemente ignorarla. Puede existir un espacio con reglas claras, condiciones específicas y controles adecuados, cuando la legislación y la operación de la plataforma lo permitan.

Una plaza funciona en dos sentidos

Pero mientras construíamos la idea apareció algo todavía más interesante. Nos dimos cuenta de que una plaza no debería estar llena únicamente de personas diciendo «tengo esto para vender». También debería haber personas diciendo «estoy buscando esto».

Porque detrás de cada cosa que alguien ofrece puede existir otra persona que la necesita.

Se ofrece

Para quien tiene algo que quiere vender, intercambiar o poner a disposición de otra persona.

Se busca

Para quien necesita algo y quiere que sean los demás quienes encuentren su publicación.

Así, la plaza funciona en ambos sentidos. Alguien publica lo que tiene. Otra persona publica lo que necesita. Y quizá, en algún punto, ambas publicaciones se encuentren.

¿Y por qué Zafiro?

La plaza representa el lugar donde las personas se encuentran: donde se mira qué hay, qué se ofrece, qué se busca, quién tiene algo y quién puede necesitarlo.

El zafiro representa el valor. No necesariamente el valor que tiene una cosa para quien la posee, sino el valor que puede adquirir cuando encuentra a la persona adecuada.

  • · Un objeto que para alguien está guardado y ya no tiene utilidad puede convertirse en algo valioso para otra persona.
  • · Un producto que un vendedor necesita sacar adelante puede ser exactamente lo que otro estaba buscando.
  • · Un servicio puede convertirse en una oportunidad.
  • · Una necesidad puede convertirse en una venta.

Por eso, Plaza Zafiro.

Un lugar para encontrar lo que buscas, ofrecer lo que tienes y descubrir el valor que puede tener para alguien más.

Somurra y Plaza Zafiro, en qué se diferencian

Son hermanos y los construye la misma persona, y de ahí viene la manera de hacer las cosas en los dos: reglas explicadas y no impuestas, decir en voz alta qué se cobra y qué no, y no adornar los números.

Pero son dos sitios distintos y no comparten nada: ni cuentas, ni anuncios, ni mensajes. Tu cuenta de allá no sirve aquí, y al revés tampoco.

  • · Somurra es una tienda: van las obras —libros, música, arte—, se paga dentro y la plataforma se queda una comisión por cada venta.
  • · Plaza Zafiro es un tablón: van las cosas y los servicios, no se cobra ninguna venta y el dinero no pasa por nosotros.

Nuestra misión

Que cualquier persona en Colombia pueda vender lo que tiene y encontrar lo que necesita, sin pagar por intentarlo y sin que nadie se quede con parte de su trato.

Eso incluye a quien vende una sola cosa una vez en su vida. Un sitio que sólo sirve a los que venden mucho es un catálogo de negocios, no una plaza.

Nuestra visión

Que Plaza Zafiro sea el primer sitio donde alguien piensa cuando quiere vender algo o buscar algo cerca — en su ciudad, con gente de su ciudad—, y que siga siendo gratis publicar el día que haya un millón de anuncios.

Y que una tienda pequeña pueda tener aquí su página, con su nombre y su logo, y competir de tú a tú con una grande. Eso es lo que hace una plaza de verdad: que el puesto chico y el grande estén en la misma calle.

Cómo funciona

Al otro lado hay una persona. Aquí no contesta ningún robot ni ninguna inteligencia artificial: quien te escribe es quien tiene la cosa, y quien te responde es quien la quiere.

Un tablón sirve en dos sentidos, y aquí los dos tienen su sitio:

  • · Tengo — vendes un producto, arriendas un inmueble, ofreces un servicio.
  • · Necesito — publicas lo que buscas y te escribe quien lo tenga.

Cualquiera puede abrir su tienda, y es gratis: nombre, logo, ciudad, dirección si la tiene, y todo lo suyo junto. No hay que pedir permiso ni cumplir ningún requisito.

Hubo una verificación de tienda que costaba $25.000 al año y ponía una corona al lado del nombre. Se quitó, y no va a volver. Lo que compraba era un puesto mejor: salías primero en el directorio y con una insignia que los demás no podían tener. Una plaza donde el sitio se compra deja de ser una plaza.

Así que hoy todas las tiendas se ven igual, porque todas están igual: sin verificar por nosotros. Si quieres saber si un negocio existe de verdad, pídele su matrícula mercantil y compruébala tú en rues.org.co. Es gratis, es del Estado, y no depende de que nosotros te digamos nada.

De qué vive este sitio

Alguien tiene que pagar los servidores, y preferimos decirlo que esconderlo. Plaza Zafiro se sostiene de tres cosas, y ninguna es tu venta:

  • · Publicidad de negocios que le pagan directamente a Plaza Zafiro por el espacio de la columna. Siempre marcada como publicidad, para que no se confunda con lo que publican las personas. Anunciarse aquí.
  • · Sin redes de publicidad de terceros. No usamos AdSense ni ninguna parecida: ningún script ajeno corre en estas páginas, y nadie te sigue de un sitio a otro. La publicidad que ves la vendimos nosotros.
  • · Un solo cobro a quien publica: quitar el tope de cinco anuncios, $10.000 al año. Eso compra caber, no compra salir arriba.
  • · El sitio en el listado no se vende a ningún precio. Se pudo pagar por destacar un anuncio y por una corona de tienda verificada. Las dos se quitaron: vendían lo mismo, un puesto por delante de los demás, y eso era justamente de lo que esta plaza nació quejándose.

Lo que nunca vamos a cobrar: publicar, escribirle a quien vende, responder, y una comisión por lo que vendas. Cobrar la venta obligaría a retener tu dinero y a arbitrar peleas, que es un negocio distinto y mucho más caro de sostener.

Nuestras reglas, en corto

  • · Nada de servicios sexuales, con ningún nombre. No existe la casilla donde publicarlos.
  • · Nada con menores en contexto sexual. Es lo único sin segunda oportunidad: la cuenta se cierra y se reporta.
  • · Nada de armas, drogas ni medicamentos, ni cosas robadas o falsificadas.
  • · Cinco anuncios gratis por cuenta. Puedes borrarlos o pausarlos cuando quieras para hacer sitio. Si necesitas más, el tope se quita por $10.000 al año.
  • · Lo que entra al cuerpo, con registro. Los suplementos y vitaminas exigen registro INVIMA, fecha de vencimiento y cero promesas de curar nada.
  • · El arte original va en Somurra. Cuadros pintados a mano, esculturas talladas por su autor y piezas únicas se publican allá, donde se compra por el autor. Aquí van las reproducciones: láminas, fotografías impresas, réplicas y figuras de producción. Van a somurra.com.

Las normas completas, con el motivo de cada una

Lo que Plaza Zafiro NO es

Esto importa tanto como lo anterior, y por eso está escrito aquí y no en letra pequeña:

  • · No somos parte del trato. El contrato es entre las dos personas.
  • · No guardamos el dinero, no hacemos devoluciones y no arbitramos discusiones.
  • · No revisamos lo que se entrega ni garantizamos que una venta salga bien.
  • · No verificamos a nadie. Ni a las personas ni a las tiendas. No hay insignias, no hay sellos y no hay cuentas comprobadas por nosotros: nunca vemos la mercancía, y de quien vende sabemos lo que él mismo puso. Comprueba tú con quién estás hablando antes de entregar plata.

Si algo sale mal podemos retirar el anuncio y cerrar la cuenta. No podemos devolverte tu plata, porque nunca la tuvimos. Por eso insistimos: miren lo que compran y prefieran verse en un sitio público.

Deja tu huella

Esta historia es la de una persona. La plaza es de todos los que pasan por ella. Si llegaste hasta aquí, firma: una línea basta.

Para dejar tu huella hace falta tener cuenta. Es gratis y toma un minuto.

Todavía no ha firmado nadie. Puedes ser el primero.

¿Quieres anunciarte en Plaza Zafiro?

Si tienes un negocio y quieres que se vea aquí, escríbenos y hablamos. Cuéntanos qué vendes y a quién quieres llegar.

Anunciarme aquí